
La cancha de básquetbol de nuestro colegio se transformó en el escenario de una entretenida jornada, donde los alumnos disfrutaron con gran entusiasmo de un hermoso picnic comunitario. Entre risas y rica comida, los estudiantes compartieron momentos de sana convivencia.
El querido Tío Luis Álvarez nos compartió unas emotivas palabras sobre la actividad: «Ver a nuestros jóvenes reunidos, compartiendo como una verdadera familia escolar, nos llena el alma de orgullo; estos sencillos pero profundos momentos son los que realmente construyen los recuerdos más hermosos de su etapa escolar». ¡Una pausa llena de unión y alegría!
